¿Qué es el vinagre balsámico? | Vinagrerías Riojanas

¿Qué es el vinagre balsámico?

El vinagre balsámico se obtiene a partir de una mezcla de vinos tintos y blancos y se caracteriza por su sabor fuerte aunque ligeramente dulce. Se le conoce también por el nombre de aceto o vinagre de Módena, ya que es en esta provincia italiana así como en la región de Emilia-Romaña donde situamos sus orígenes.

Es de color oscuro y se produce a partir de diversas variedades de uvas, como son la malbec, barbera, trebbiano o uniblanc. ¿Sabías que los romanos ya disfrutaban de la exquisitez de este ingrediente? No obstante, fue en el Renacimiento cuando empezó a consolidarse su consumo y su mayor apogeo se produjo en el siglo XVII, cuando Módena se convirtió en la capital del Ducado Este.

Características y particularidades de este ingrediente

A diferencia de los vinagres normales, el balsámico se madura en toneles de diferentes maderas. Las versiones industriales requieren de un proceso que dura entre 4 y 5 años, mientras que las más limitadas pueden llegar a pasar hasta 12 años en estas barricas.

En su elaboración se mezclan constantemente viejos y nuevos vinagres y se produce directamente con el mosto del vino y no con el vino como tal, como sucede con otros vinagres. Su uso principal es en gastronomía, aunque antiguamente se empleaba como remedio medicinal a modo de ungüento para combatir el reúma.

Como bien sabes, puedes encontrarlo fácilmente en el mercado pero esto no ha sido siempre así. De hecho, no fue hasta la década de 1980 cuando comenzó a popularizarse fuera de las fronteras italianas. No existe fecha exacta en la que se fije su descubrimiento, si bien el primer escrito que deja constancia de su existencia data del año 1046 y es el poema Vita Mathildis del monje Donizone.

Tipos de vinagre balsámico y su uso en gastronomía

Distinguimos tres tipologías de vinagre balsámico: el Aceto Balsamico Tradizionale di Modena, que tiene denominación de origen protegida (DOP), el Aceto Balsamico Tradizionale di Reggio Emilia (DOP) y el Aceto Balsamico di Modena, de indicación geográfica protegida (IGP). Puedes encontrar también lo que se conoce como condimento balsámico, que no tiene disciplina de producción.

Es un producto ideal para aliñar tus ensaladas y elaborar vinagretas, mezclándolo con aceite de oliva y mostaza de Dijón. Puedes ponerle un poco de miel si quieres conseguir un sabor más dulzón. Este vinagre de Módena se emplea mucho para aderezar carnes asadas y verduras, así como también para cocinar platos calientes. Por si no lo sabías, realza los condimentos con sabor a frutas y hay quienes vierten una gota sobre algunas variedades de helados para darles un toque diferente y potenciar su textura.

En definitiva, el vinagre balsámico puede ayudarte a alcanzar la sutileza y la exquisitez en tus platos. ¿Te atreves a empezar a incluirlo en tus recetas?

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