Rutas Gastronómicas por España Vol.III | Vinagrerías Riojanas

Rutas Gastronómicas por España Vol.III

Rutas Gastronómicas por España

Llegamos al tercer post en el que seguimos de viaje destacando la increíble gastronomía que tiene España (Ver Parte 1 y parte 2). No cabe duda de que contamos con unos platos de renombre, conocidos allá donde vayamos. Por eso, hoy toca volver a destacar otras tres rutas gastronómicas que podéis realizar para disfrutar de los mejores platos de nuestro país. ¡Empezamos el viaje!

Asturias

¿A quién no le gusta una buena sidriña? Cuando mencionamos esta bebida, enseguida nos viene a la cabeza ese paisaje tan verde astur. Sin embargo, no podemos tomarla sola, así que preparaos para la buena comida asturiana En las casi desconocidas tierras de Los Oscos (limítrofe con Galicia) es imprescindible tomar el conocido Cachopo (parecido a un San Jacobo, pero al más puro estilo asturiano), con jamón y queso del país. Si sois más de cuchara, entre los ríos Aller y Caudal no os podéis perder el Pote Asturiano con unas buenas fabes, que también pueden servir para preparar la típica fabada de alubias blancas con los distintos sacramentos. Pasando a las montañas astures, si por algo son conocidas es por su magnífica leche, con la que se produce el queso pastoso Afuega’l Pitu. Pero si os gusta más la comida costera, en la comarca del Bajo Nalón, en plena costa asturiana, degustaremos el Pixín (rape) en Caldereta o el salmón salar de río, de carne sabrosa y gran fuente de proteínas y vitaminas.

Comunidad de Madrid

¡A coger energías con un buen cocido madrileño! La capital da para mucho, muchísimo especialmente en gastronomía. En casi toda la Comunidad de Madrid se puede disfrutar de un buen cocido madrileño, con su sopa, sus garbanzos y sus sacramentos, a base de las carnes de la sierra de Guadarrama. En esta sierra, entre Colmenar Viejo, Fresnedillas de la Oliva y San Mamés, nos encontramos también con el queso de cabra madrileño, elaborado con la leche de cabra autóctona de la zona. Bien sea curado o semicurado, disfrutar de esta delicia, ácida y mantecosa, es un placer, además de ser una gran fuente de calcio y proteínas y aportarnos mucha energía. Sin embargo, no podemos olvidar acompañar estas delicias con un buen Chinchón, el licor tradicional de la localidad madrileña que le da nombre, y que es una bebida alcohólica dulce y perfumada de alta graduación que no dejará a nadie indiferente.

País Vasco

En el País Vasco nos encontramos con una gastronomía de lo más variopinta. Empezando por la costa guipuzcoana, desde Orio hasta Mutriku, donde podemos encontrar el Marmitako, comida típica pesquera a base de dados de bonito y pimientos choriceros hervidos, que sirve de gran aporte nutricional y enérgético. En el interior de la provincia encontramos un alimento declarado Patrimonio Gastronómico Europeo, el queso Idiazábal (Denominación de Origen Protegida), de olor penetrante e intenso, su sabor picante, ácido y con toques de humo será difícil de olvidar. Llegando al otro extremo de la costa vasca, en el litoral vizcaíno, desde Mungia a Ondarroa nos encontramos con el Sukalki, un guiso a base de carne de ternera, cebolla, pimiento verde, pimiento choricero y zanahoria, para ayudar a equilibrar la energía de una persona adulta. Introduciéndonos en el interior de la CAV llegamos a Álava, que nos sorprenderá con sus perretxikos y su alubia pinta. Los primeros son pequeños hongos típicos de las laderas alavesas y el plato típico durante las fiestas de San Prudencio (28 de abril). La alubia pinta alavesa, de textura suave y cremosa, está dentro de los productos Eusko Label (alimentos vascos de calidad superior) y es rica en fibra, proteínas e hidratos de carbono. No podemos comer nada de esto sin acompañarlo de un buen Txakoli, un vino blanco ácido y gaseoso, apreciado por los expertos y que combina con todos los alimentos presentados en esta ruta.

¡Viajar y comer, un gran placer!

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