Aceite, vinagre y sal forman un aliño infalible, pero basta cambiar el tipo de vinagre y sumar uno o dos ingredientes para transformar por completo una ensalada, unas verduras asadas o incluso un plato de pescado. Estas cinco ideas son fáciles de preparar y aprovechan sabores muy distintos: afrutados, dulces, aromáticos y con un punto oriental.
Una fórmula sencilla que admite muchas variaciones
Como punto de partida, mezcla tres partes de aceite por una de vinagre. A partir de ahí, ajusta el equilibrio a tu gusto: añade más vinagre si buscas viveza, un poco de miel para suavizar la acidez o mostaza para conseguir una textura más ligada. Lo mejor es probar antes de servir, porque cada vinagre tiene su propia personalidad.
1 Aliño de frambuesa y miel
El Vinagre de Vino a la Frambuesa Aliño aporta una acidez fresca y un sabor afrutado que combina especialmente bien con ingredientes suaves, quesos y frutos secos.
Ingredientes
• 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
• 1 cucharada de Vinagre de Vino a la Frambuesa Aliño
• 1 cucharadita de miel
• Una pizca de sal y pimienta negra
Preparación. Pon todos los ingredientes en un tarro, ciérralo y agita hasta que la mezcla quede bien ligada.
Pruébalo con ensaladas de hojas verdes, queso de cabra, nueces, frutos rojos o pollo a la plancha.
2 Aliño de Pedro Ximénez y mostaza
El Vinagre Pedro Ximénez Aliño tiene un perfil más redondo y ligeramente dulce. La mostaza ayuda a equilibrarlo y da cuerpo al conjunto.
Ingredientes
• 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
• 1 cucharada de Vinagre Pedro Ximénez Aliño
• 1 cucharadita de mostaza
• Una pizca de sal
Preparación. Bate la mostaza con el vinagre y la sal. Incorpora el aceite poco a poco mientras sigues removiendo hasta obtener una salsa homogénea.
Pruébalo con ensaladas templadas, verduras asadas, queso curado, setas o carnes frías.
3 Aliño de arroz con soja y jengibre
El Condimento de Vinagre de Arroz Aliñoresulta perfecto para preparar un aliño ligero con inspiración asiática. Tiene un sabor delicado que no tapa los demás ingredientes.
Ingredientes
• 2 cucharadas de aceite suave o de oliva
• 1 cucharada de Condimento de Vinagre de Arroz Aliño
• 1 cucharadita de salsa de soja
• Un poco de jengibre fresco rallado
• Opcionalmente unas gotas de aceite de sésamo
Preparación. Mezcla todos los ingredientes y deja reposar cinco minutos para que el jengibre aporte todo su aroma.
Pruébalo con ensaladas de col, zanahoria y pepino, arroz, noodles, tofu, salmón o tataki de atún.
4 Aliño de ajo y limón
Con el Vinagre de Vino al Ajo Aliño no hace falta picar ajo ni esperar a que el aliño tome sabor. Un toque de limón le aporta frescura y lo hace muy versátil.
Ingredientes
• 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
• 1 cucharada de Vinagre de Vino al Ajo Aliño
• 1 cucharadita de zumo de limón
• Perejil picado
• Sal al gusto
Preparación. Bate el vinagre con el limón y la sal. Añade el aceite y termina con el perejil picado.
Pruébalo con tomate, patata cocida, judías verdes, marisco, pulpo o verduras a la parrilla.
5 Aliño de romero y espliego con naranja
El Vinagre de Vino al Romero y Espliego Aliño aporta aromas de campo y un carácter muy mediterráneo. La naranja suaviza la mezcla y añade un matiz cítrico.
Ingredientes
• 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
• 1 cucharada de Vinagre de Vino al Romero y Espliego Aliño
• 1 cucharada de zumo de naranja
• Media cucharadita de miel
• Sal y pimienta
Preparación. Mezcla primero el vinagre, el zumo, la miel, la sal y la pimienta. Añade el aceite y emulsiona con unas varillas o agitando la mezcla en un tarro.
Pruébalo con ensaladas con pollo o pavo, calabaza asada, zanahoria, cuscús o quesos suaves.
Cómo conseguir que el aliño quede mejor
Emulsiona la mezcla justo antes de servir para que el aceite y el vinagre vuelvan a integrarse. Si utilizas hojas verdes, añade el aliño en el último momento para que se mantengan firmes. En cambio, las legumbres, la patata y algunas verduras agradecen unos minutos de reposo, porque absorben mejor los sabores.
También puedes preparar una cantidad mayor y conservarla en un tarro cerrado en el frigorífico. Si lleva hierbas frescas, zumo de fruta o ingredientes similares, consúmela en pocos días y vuelve a agitarla antes de usarla.
Un vinagre diferente cambia todo el plato
No hace falta llenar la despensa de ingredientes difíciles. Una misma ensalada puede resultar completamente distinta con un vinagre de frambuesa, uno de Pedro Ximénez o uno aromatizado con ajo. Empieza por la combinación que más te apetezca y adapta las cantidades: una buena vinagreta también se cocina al gusto.






